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10:34  |  16 - 07 - 2016
México y Brasil deben transitar en 2018 al fortalecimiento democrático

 

El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano Grijalva, consideró que México y Brasil -como motores de la región latinoamericana- deben transitar en 2018 a gobiernos con estabilidad, fortalecimiento democrático y progresista.

 

Ante el embajador de esa nación sudamericana, Enio Cordeiro, el legislador mexicano resaltó el compromiso y responsabilidad que ambos países tienen para apuntalar la estabilidad en Latinoamérica ante el actual contexto de recesión -generado por las grandes economías del mundo- y el cambio del escenario político que se presenta en la región.

 

Tras manifestar al diplomático su interés y preocupación por el destino que depara al gobierno de Dilma Rousseff, el perredista destacó la expectativa en torno al proceso electoral de 2018 -casi simultáneo en México y Brasil- e hizo votos por que "cualquiera que sea el resultado, transitemos por el fortalecimiento de la vida institucional y mejorar la calidad de vida de la gente en todos sentidos".

 

"Por supuesto que todo mundo deseamos y esperamos que 'las aguas regresen -como se dice coloquialmente- a su nivel', que se serenen, se tranquilicen, y que se vaya por una senda de institucionalidad y fortalecimiento de las entidades de la República, que no ha sido fácil construirlas", expuso.

 

Luego de referir que nuestro país ha dado prioridad a los acuerdos comerciales con América del Norte, precisó que "hace falta fortalecer los lazos de colaboración y participación con una visión más progresista, que ayuden a diversificar el intercambio en general" también con Latinoamérica.

 

"No es aconsejable ni saludable alejarnos de las naciones hermanas de América Latina, máxime en estos tiempos de dificultades financieras internacionales. Podemos enfrentar los riesgos de recesión fortaleciendo nuestras relaciones", afirmó.

 

El representante del PRD, planteó finalmente que puede darse un mayor intercambio con Brasil no sólo en los aspectos económico, comercial y de inversiones, sino también en el ámbito educativo donde ambos países tienen coincidencias.

 

En su oportunidad, el embajador brasileño Enio Cordeiro coincidió en la importancia de que todos los procesos políticos sigan el cauce que marca la Constitución de cada país y se ciñan a la institucionalidad: "No hay espacio, en estos momentos, para retornar a gobiernos autoritarios en la región, con una historia traumática. Afortunadamente no se ven aventuras de ese estilo en Latinoamérica.

 

Estuvo de acuerdo con que México y Brasil tienen la responsabilidad de conducir sus procesos internos de forma responsable y en el marco constitucional, porque, dijo, son garantía de la democracia en la región.

 

Durante el encuentro con Zambrano Grijalva, se refirió a la actual situación política de su nación, donde el destino de la presidenta Dilma Rousseff será definido por el Senado brasileño a fines de agosto entrante.

 

Comentó que hay una gran expectativa sobre el resultado de este proceso y agradeció al diputado Jesús Zambrano su interés por acompañar el curso del mismo, cuyo desenlace, aseguró, conducirá a Brasil a realizar las próximas elecciones de forma distinta, a fin de ser un mejor país en las prácticas políticas.

 

Sostuvo que la relación bilateral tiene una importancia estratégica y ofrece un potencial significativo por la agenda económica, comercial y de inversión existente, con un intercambio de bienes y servicios por alrededor de 8 mil millones de dólares al año; de ahí que consideró transcendente la revisión de acuerdos comerciales.

 

Resaltó que parte de los logros obtenidos por ambos gobiernos -en reuniones de alto nivel y de los propios mandatarios- alcanzan más de 30 mil millones de dólares invertidos por el sector privado mexicano en aquella nación sudamericana, así como la asociación entre empresas de los dos países en una planta de etileno en Veracruz, que supera los 5 mil millones de dólares.

 

Además, puso en relieve que cerca de 650 compañías de Brasil establecidas en México aprovechan la plataforma de exportación que ofrecen los puertos nacionales.

 

"Los dos países son pilares en la construcción progresiva de la integración latinoamericana en lo económico y político. El acercamiento entre Brasil y México es un factor de equilibrio y confianza, y emblema de la relación que se quiere seguir construyendo y fomentando", concluyó el diplomático brasileño. /jcp/m