Nota N°. 938 Cualquier modificación a la Ley de Aguas debe contemplar la regulación del buen uso del líquido que se extrae del subsuelo: Ojeda Anguiano

 

Palacio Legislativo, 17-11-2015 (Notilegis).- El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Ojeda Anguiano (PRD), planteó la necesidad de trabajar en una legislación sobre el agua que proteja el ambiente y abandone la errónea idea de explotar los recursos naturales sin investigar las necesidades de las diversas regiones.

 

El legislador abordó el tema en el marco de la presentación de las conclusiones del II Coloquio Nacional “Agua subterránea en México”.

 

“Cualquier modificación a la Ley de Aguas debe contemplar la regulación del buen uso de la misma que se extrae del subsuelo”, sostuvo.

 

Dijo que la información obtenida de esos trabajos servirá de base para elaborar una iniciativa que contenga nuestra propuesta de ley, a fin de regular el aprovechamiento, explotación y uso del agua subterránea.

 

El diputado perredista informó que 70 por ciento del agua que se consume en el Distrito Federal proviene de acuíferos subterráneos y la extracción indiscriminada del líquido provoca hundimientos, además que se consuma agua de mala calidad e, incluso, la desaparición de lagos, manantiales y ríos.

 

Recordó que de los 563 mantos acuíferos que existen en el país, al menos 105 están sobreexplotados y subrayó que cualquier modificación a la legislatura en la materia, debe garantizar el derecho humano al agua para cada uno de los habitantes de nuestro país.

 

Juan Carlos Zesati Ibargüengo

 

ytia, integrante de la Diócesis de Celaya, Guanajuato, criticó que alrededor de 40 mil personas que viven en la zona norte y noroeste de la entidad consumen agua envenenada con arsénico y cloruro, condición causada por la sobreexplotación de los pozos.

 

“Están tomando agua no apta para consumo humano; en pocas palabras, la gente está bebiendo veneno y, ¿Quién está bebiendo veneno? los más amolados, los más marginados, que son nuestros campesinos”, denunció el clérigo.

 

Aseveró que “hicimos un análisis independiente de los pozos y salió que casi todos tenían cloruro y arsénico, ocho veces arriba de la norma”.

 

Las comunidades rurales semidesérticas tienen en el subsuelo la única fuente de agua para vivir, u optar por enriquecer a las grandes empresas que comercializan agua embotellada, pues el gobierno teme confirmar al grueso de la ciudadanía que el agua de los pozos está contaminada, expuso.

 

“A mí me dijeron los funcionarios: ‘Sí es cierto, pero no le podemos decir a la gente porque se va a espantar’”, aseguró Zesati Ibargüengoytia.

 

María del Carmen Carmona Lara, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que se deben establecer índices de calidad relacionados con el saneamiento del agua.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el agua y su saneamiento son los principales motores de la salud pública, refirió.

 

“En cuanto se puede garantizar el acceso a agua salubre y a las instalaciones sanitarias adecuadas para todos, independientemente de las diferencias de sus condiciones de vida, se habrá ganado una batalla contra todo tipo de enfermedades”, agregó.

 

DRG/JGM