Nota N°. 2734 Afirma Salomón Chertorivski que la iniciativa para crear el “Instituto de Salud para el Bienestar” no cuenta con un diagnóstico puntual
  • Advierte que una mala reforma al sistema de salud sería “una negligencia política”

 

Palacio Legislativo, 07-08-2019 (Notilegis).- El académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Salomón Chertorivski Woldenberg, afirmó que la iniciativa para crear el “Instituto de Salud para el Bienestar” no cuenta con un diagnóstico puntual, por lo que una “mala reforma” al sistema de salud “es una negligencia política”.

 

“El estudio cuidadoso, preciso, puntual, es lo que al final puede lograr una buena receta, una buena política pública (de salud)”, subrayó, al participar en la mesa uno, de las Audiencias Públicas sobre la creación del “Instituto de Salud para el Bienestar”, que se realizan en la Cámara de Diputados.

 

Señaló que uno de los problemas de la iniciativa que presentó, en julio pasado, el diputado Mario Delgado Carrillo, ante la Comisión Permanente, para desaparecer el Seguro Popular y, en su lugar, crear el Instituto de Salud para el Bienestar, es que “no tiene un diagnóstico, no sólo bueno o malo, no cuenta con uno”.

 

“Sin un diagnóstico puntual (basado en evidencia), es muy difícil poder tener una propuesta concreta y esta iniciativa, su primera falla es que no cuenta con un diagnóstico”.

 

“Hay que tener cuidado con lo que se busca, porque las ocurrencias o los prejuicios son malas consejeras del buen diagnóstico”, advirtió.

 

Chertorivski Woldenberg puntualizó que “un mal tratamiento, una cirugía mal hecha, puede considerarse una negligencia médica; una mala reforma al sistema de salud es una negligencia política. Ambos pueden acabar con la vida de personas”.

 

Comentó que, ayer martes, seis exsecretarios, él incluido, publicaron una respetuosa carta, dirigida al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y al Congreso de la Unión, “para pedir que se estudie, se evalúe, se contemple la evidencia y se construya sobre el basamento de lo que, por muchas generaciones, en nuestro país sí se ha construido”.

 

“¿Todo para todos? Sí, claro que lo deseamos así, pero con voluntarismo no se financian los padecimientos. Por eso, un paquete bien definido, progresivo, que crece a lo largo del tiempo, es y se vuelve exigible para el paciente”, precisó.

 

De acuerdo a la iniciativa referida y a lo planteado en su momento por el Ejecutivo federal, el fondo de gasto catastrófico –que hoy tiene 80 mil millones de pesos– se va a utilizar para otros fines “loables”, pero “hay que entender con claridad” que estos recursos “no son del gobierno federal, para disponer en lo que quiera”.

 

“Esos 80 mil millones de pesos son de los afiliados del Seguro Popular, que año con año el Estado puso, a nombres de ellos, ocho por ciento del recurso, para garantizar en el tiempo, cuando se necesitara esa atención”, precisó.

 

Si ese recurso, que es de los afiliados al Seguro Popular, se utiliza para otro fin, “aunque sea loable, vamos a desproteger en el gasto catastrófico –este gasto de la alta especialidad– a la población más pobre”.

 

Chertorivski Woldenberg solicitó que la iniciativa para la creación del “Instituto de Salud para el Bienestar” se abalice “sin prisa, porque se corre el riesgo de –como dice el dicho popular– tirar el agua sucia de la bañera con todo y el niño”.

 

“La insuficiencia no se resuelve quitando, sino poniendo; robusteciendo, no adelgazando; con más recursos, no con menos; es una falacia que con menos se pueda hacer más en salud”, subrayó.

 

LSN