Boletín N°. 3683 El cambio climático no puede detenerse; sólo es posible adaptarse y mitigar consecuencias: diputada López Moreno
  • En 2010, las pérdidas económicas por desastres naturales fueron de 82 mil 500 millones de pesos

 

 

  • Dos años después, ascendieron a 284 mil millones; equivalen al presupuesto de tres secretarías de Estado

 

04-06-2014.- La presidenta de Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, diputada Lourdes Adriana López Moreno (PVEM), destacó que el Cambio Climático está en un punto donde no se puede detener y lo único posible es la adaptación y buscar mecanismos que mitiguen sus consecuencias.

 

Al participar en el foro “Agua: escasez y riesgos”, la legisladora subrayó que durante el 2012 el total de pérdidas acumuladas y generadas por fenómenos hidrometeorológicos y sequías fue de 284 mil 331 millones de pesos, lo cual es equivalente al presupuesto de las secretarías de Salud, Seguridad Social y Seguridad Pública.

 

“Esto es para dimensionar el tema de recursos que se pierden a consecuencia de un ejercicio de mala planeación ante la situación de desastres naturales”, advirtió.

 

Aseveró que en el año 2010, el record histórico en pérdidas económicas por desastres naturales ascendió a 82 mil 500 millones de pesos, lo cual “superó al monto destinado para el programa de Oportunidades de ese mismo año”.

 

El 70 por ciento de 60 millones de mexicanos que viven en situación de pobreza habita en áreas no adecuadas, es decir, a la orilla de ríos, lagunas, zonas costeras susceptibles de fenómenos climáticos, los cuales se centran básicamente en cinco estados: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Tabasco, afirmó en la mesa de análisis “Agua: cambio climático y desastres naturales”.

 

Por otro lado, existen las zonas donde se presentan sequías prolongadas, lo cual generan afectaciones considerables a la producción. Afirmó que la escasez del agua se debe principalmente a la pérdida de zonas forestales, suelos y la falta de ordenamiento territorial.

 

En su intervención, el presidente de la Comisión de Agua Potable y Saneamiento, el diputado Kamel Athie Flores (PRI), estimó que la desalinización del agua de mar es la única solución que tiene México en el futuro para abastecer de este recurso a la población.

 

Sostuvo que la misma escasez ha alentado el desarrollo de tecnologías de punta para potabilizar el agua del océano. Lo que hasta hace dos décadas era descabellado, ahora “la desalinización se va a poner de moda en muchos lugares”.

 

Precisó que hay desalinizadoras operando ya en el noroeste de México, particularmente en la Península de Baja California, y en complejos turísticos de Nayarit que usan este tipo de fluido. Se construirán más proyectos, porque “es la única solución para otorgar agua potable a población”, dijo.

 

Athie Flores atribuyó la escasez del líquido al desmedido crecimiento de la población, concentrada en ciudades; al cambio climático, caracterizado por prolongadas sequías en el norte y recurrentes inundaciones en el sur del país; a su irracional uso y derroche y a la contaminación de acuíferos subterráneos y superficiales, así como al aspecto presupuestal, el cual es una barrera importante para otorgar agua de calidad para todos sus usos.

 

Hay un derroche en la explotación de los acuíferos subterráneos. En 1981, señaló, había 36 sobre explotados, hoy la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reconoce que 142 se encuentran en esta condición, de los 653 con los que cuenta el país.

 

Comentó que en breve saldrá un nuevo decreto presidencial con nuevas concesiones que incorporarán áreas de riego de reciente creación para cultivo y dará certeza a los productores. Habrá también condiciones severas para que se respeten los volúmenes autorizados a extraer y evitar desequilibrios.

 

Al participar, Gabino Giovanni Velázquez Velázquez, representante de la organización Equipo Solidaridad Tribu Yaqui, mencionó el conflicto existente en la zona sur de Sonora, por la desviación del río Yaqui hacia el Acueducto Independencia que se construye, pese a que la Suprema Corte de Justicia de la Nacional (SCJN) otorgó hace más de un año una sentencia a favor de estos indígenas para proteger y preservar sus recursos naturales.

 

Advirtió discriminación y despojo de los yaquis por intereses económicos de la industria. Cuestionó el respeto hacia el derecho humano de acceder a este recurso en igualdad de condiciones.

 

El doctor en Geografía de la UNAM, Víctor Magaña Rueda, propuso realizar “una adaptación pensada” para garantizar el abasto de agua potable, que requiere considerar los impactos del cambio climático con un perspectiva de riesgo. Además, incluir “la vulnerabilidad” que enfrentan las zonas secas como el Valle de México y la parte noreste del país.

 

Recomendó a todos los sectores ampliar la visión sobre este recurso no renovable y enfatizar su atención en la Agenda Agua 2030, para que desde ahora se diseñen políticas públicas que alienten un conocimiento del cuidado y protección del líquido. Alentar esta cultura es más económico, afirmó.

 

A nombre del CESOP, el doctor Francisco Sales Heredia, director de Estudios Sociales, urgió a establecer cambios radicales en el consumo cotidiano de los usuarios, para reducirlo cinco veces y hacer un uso racional sin perder el bienestar.

 

Estimó, por tanto, un tope de consumo diario de 50 litros, porque el actual es de 300. Además, abatir a cero las fugas de agua, cuya existencia del 40 por ciento provoca desperdicio y escasez. “No hemos sido capaces de administrar el potencial hídrico del país”, aseguró.

 

Por su parte, Roberto Constantino Toto, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana campus Xochimilco, mencionó que el cambio climático es consecuencia de las deficiencias de la estructura social e institucional y no es la principal causa de la escasez de agua.

 

Explicó que para disminuir sus efectos es necesario modificar las trayectorias tecnológicas del abastecimiento de agua y la magnitud de los desastres hidrometeorológicos para que se relacionen con la escala de los impactos, su cobertura y duración; sobre todo con la vulnerabilidad alentada por la desigualdad y la pobreza.

 

Lucía Guadalupe Matías Ramírez, coordinadora general de Protección Civil del Centro Nacional de Prevención de Desastres, indicó que para mitigar y prevenir los impactos del cambio climático es necesario un adecuado Sistema de Alerta Temprana y la identificación de riesgos, además de la cooperación de los tres órdenes de gobierno para la ejecución medidas preventivas y correctivas.

 

Finalmente, Jorge Luis Blanco, investigador del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, reiteró que las modificaciones en la temperatura han repercutido en las alteraciones de los sistemas hidrológicos y en la biodiversidad.

 

El foro fue organizado por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) y la Comisión de Cambio Climático, donde legisladores, investigadores de la UNAM y de la UAM-Xochimilco, representes sociales y funcionarios del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (Inecc), analizaron la problemática de la captación, abasto y uso del vital recurso vinculada a los conflictos sociales que su encarecimiento puede provocar.

 

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