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Bolet√≠n N°. 1923 Dise√Īar Plan Nacional de Seguridad Vial para Motociclistas
  • El objetivo es reducir muerte de estos conductores; ocupan el tercer sitio en decesos por accidentes de tr√°nsito: Zamora Morlet

 

 

27-08-2016 A fin de reducir las defunciones de motociclistas en accidentes de tr√°nsito en M√©xico, el diputado del PVEM, Enrique Zamora Morlet, se√Īal√≥ la necesidad de que el Secretariado T√©cnico del Consejo Nacional para la Prevenci√≥n de Accidentes (STCONAPRA) y las autoridades de vialidad estatales dise√Īen un Plan Nacional de Seguridad Vial para Motociclistas.

 

En un punto de acuerdo, presentado ante la Comisi√≥n Permanente, el legislador precis√≥ que las muertes ‚Äúentre los conductores y pasajeros de motocicleta aumentaron 90.2 por ciento respecto al 2010‚ÄĚ, de acuerdo al Informe sobre la Situaci√≥n de la Seguridad Vial, M√©xico 2015, elaborado por el STCONAPRA, de la Secretar√≠a de Salud.

 

Los motociclistas ocupan el tercer sitio en la incidencia de fallecimientos, equivalente al 14.6 por ciento del total de accidentes de tr√°nsito y, se concentra en j√≥venes de entre 20 y 39 a√Īos de edad; junto con los peatones y ciclistas, son los usuarios m√°s vulnerables de las v√≠as de comunicaci√≥n nacionales, ya que siete de cada 10 muertos en el pa√≠s corresponde a esta poblaci√≥n.

 

Zamora Morlet explic√≥ que el Plan Nacional de Seguridad Vial para Motociclistas debe plantearse como una iniciativa con participaci√≥n multisectorial, a trav√©s de la administraci√≥n p√ļblica en los tres niveles de gobierno y de los sectores, ya que mejorar la seguridad vial de estos conductores s√≥lo es posible con la colaboraci√≥n de todos los agentes sociales y econ√≥micos implicados, incluidos los clubes de motociclistas, compa√Ī√≠as de seguros, fabricantes e importadores.

 

Resaltó que las acciones deberán enfocarse a educar a los motociclistas para una conducción más segura; combatir prácticas de riesgo; minimizar los escenarios de siniestralidad; mejorar la seguridad en el trabajo realizado en motocicleta y atención post-siniestro.

 

Adem√°s, hacer obligatorio el equipamiento m√≠nimo para conducir una motocicleta con protecci√≥n y seguridad, como el uso de casco para el conductor y acompa√Īantes, incluidos los menores, ya que ‚Äúsi falla el uso del casco, falla todo‚ÄĚ, apunt√≥.

 

Propuso campa√Īas de vigilancia y control hasta normalizar el uso del casco. Ser√° indispensable hacer un estudio sobre sus cualidades y calidades, a fin de homologar la oferta en el mercado nacional, propuso.

 

El casco, precis√≥, es un elemento imprescindible del motociclista ya que est√° comprobado que puede salvarle la vida, al estar dise√Īado para proteger el cerebro, el √≥rgano m√°s importante y complejo del cuerpo humano.

 

En caso de accidente, evita que la cabeza del conductor reciba impactos contra el pavimento, muros u otros vehículos, absorbiendo la energía del golpe y distribuyéndola por toda su estructura; además, evita la abrasión que sufriría la cara y la cabeza por la fricción contra cualquier superficie.

 

Aseguró que los traumatismos en la cabeza son la principal causa de muerte. Se calcula que en el 20 por ciento de los siniestros graves que sufren los motociclistas, el casco sale despedido porque la talla o la sujeción no son las adecuadas.

 

Si la cabeza del conductor va protegida con el casco apropiado y se sujeta correctamente, se pueden reducir las lesiones en un 69 por ciento y la mortalidad en un 42 por ciento. Por ello, dijo, el uso correcto del casco es, literalmente, vital, así como su elección; no todos los cascos protegen igual y hay de muy diferentes tipos.

 

Consider√≥ que se debe establecer la edad m√≠nima para expedir el permiso de conducir una motocicleta; no permitirle circular con un veh√≠culo a motor en medio del tr√°fico, aunque sea un ciclomotor, sin ning√ļn tipo de formaci√≥n; prueba te√≥rica no solo para saber el reglamento de tr√°nsito, sino tambi√©n para conocer los riesgos asociados al manejo de este artefacto y las cifras de siniestros y sus variantes, causas m√°s frecuentes y el equipamiento que brinde mayor seguridad.

 

La prueba práctica deberá garantizar que el conductor tiene un mínimo de control en la motocicleta, la ejecución básica de maniobras en circuito cerrado y el ideal en conducción abierta. Es necesario, igualmente, concientizar a los conductores de vehículos de cuatro ruedas sobre las normas básicas de convivencia con las motocicletas, ya que cada vez más tendrán que compartir el espacio.

 

Asimismo, habilitar sitios para practicar el aprendizaje en moto; ofrecer cursos básicos de seguridad vial como alternativa a la sanción, para concientizar de los riesgos de los desplazamientos en este tipo de vehículos y ofrecer cursos de conducción para motoristas, impartidos por la sociedad civil.

 

Propuso que las compa√Ī√≠as de seguros reduzcan el costo de las p√≥lizas y se incentive a los vendedores a que no s√≥lo entreguen un manual elaborado por el fabricante sobre el mantenimiento de la motocicleta, sino que entreguen un CD con consejos sobre el ‚Äúbuen uso del veh√≠culo‚ÄĚ.

 

De acuerdo con la normatividad laboral, dijo, los patrones est√°n obligados a hacer del conocimiento de los trabajadores los riesgos y peligros a que est√°n expuestos durante el desempe√Īo de sus labores, as√≠ como las disposiciones contenidas en el reglamento y las normas oficiales mexicanas en materia de seguridad, por lo que es vital ofrecer cursos de capacitaci√≥n en seguridad vial para los desplazamientos en motocicleta.

 

Sólo así se podrán identificar todos los aspectos de la problemática y encontrar soluciones viables a la compleja siniestralidad de los motociclistas en nuestro país, subrayó.

 

Por tipo de usuario, subrayó que los peatones son quienes concentran el mayor porcentaje de decesos, al registrarse 8 mil 214 atropellamientos fatales (51.7 por ciento) en el 2014; 5 mil 31 de ocupantes de vehículo (31.7 por ciento); 2 mil 317 de motociclistas y 324 de ciclistas (2 por ciento).

 

La muerte de los motociclistas se identifica como un serio problema de mortalidad en Tabasco, Sinaloa, Campeche, Colima y Yucat√°n, con tasas por encima de cuatro muertos por cada 100 mil habitantes.

 

El diputado por Chiapas se√Īal√≥ que se registra una tendencia a la alza en las defunciones de los motociclistas en los √ļltimos cinco a√Īos, por lo que urge focalizar acciones de protecci√≥n para ellos y los peatones.

 

En el 2014, se registraron 26 mil 389 egresos hospitalarios por lesiones causadas por accidentes de tr√°nsito; la mayor√≠a correspondi√≥ a ocupantes de veh√≠culos (10 mil 739 casos) y a motociclistas (9 mil 357). Estos √ļltimos presentan un aumento del 62.9 por ciento desde el 2010.

 

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