La Jornada
7:54  |  03 - 08 - 2018
Para reconstruir al PAN debemos perdonarnos, sostiene Marko Cortés

 

Tras la derrota electoral del primero de julio, la militancia panista requiere rencontrarse consigo misma, pedirse perdón si es necesario y disculpar los errores, dijo ayer Marko Cortés Mendoza, coordinador de los diputados federales y aspirante a la presidencia del PAN.

 

Ante la posibilidad de que México avance hacia un populismo exacerbado, dijo que Acción Nacional debe consolidarse como un partido de oposición fuerte que, de ser necesario, se ponga en resistencia.

 

Tras reconocer los errores en la campaña electoral del candidato presidencial, Ricardo Anaya Cortés, y sin asumirse como anayista, pero sí como un panista que lo mismo trabajó con el ex presidente Felipe Calderón que con Carlos Medina o el propio Anaya, el diputado se mostró, en entrevista con La Jornada, dispuesto a incluir en los órganos de toma de decisión del partido a las diferentes voces y generar equilibrios internos de poder, algo que reclaman varios grupos que hoy se sienten excluidos y lastimados.

 

También se manifestó en favor de modificar los estatutos para que el dirigente del partido no sea postulado a ningún cargo de elección popular en el periodo de su mandato.

 

– ¿Qué provocó los malos resultado electorales que tuvieron en julio?

 

–Son muchas causas internas y externas. Entre las primeras, que no se procesó de forma adecuada la definición de las candidaturas y muchas personas que buscaban ser postuladas, por efecto del frente, ya no tuvieron esa posibilidad, porque era otro partido el que proponía. Otros militantes se sintieron lastimados por el método de designación que utilizó el PAN. Sin duda, hubo panistas de brazos caídos que decidieron irse con otros proyectos.

 

Eso nos mostró débiles ante la sociedad como oferta política. Pero la causa principal es exógena: una molestia de la sociedad con el mal gobierno, y el que la supo capitalizar fue Morena, que no ha gobernado el país.

 

– ¿Fue una alianza fallida la que construyeron con PRD y Movimiento Ciudadano (MC)? –se le pregunta a quien fue candidato a la gubernatura de Michoacán y senador.

 

–El resultado no fue aritmético, no se dio la suma del PAN con lo que el PRD significa y con lo que MC pudo haber aportado, faltó que cada partido pusiera su mayor potencial. Además, la alianza no fue bien asumida por todos los ciudadanos que coinciden con un partido. Necesitábamos que cada fuerza política lograra consolidar más entre los suyos la importancia de la coalición.

 

– ¿Les afectó la salida de Margarita Zavala?

 

–La de ella y la de otros panistas. En unos casos más y en otros menos, porque no logramos mostrarnos ante la sociedad como un partido que pudiera resolver de mejor forma sus diferencias. Creo que se tuvo que hacer mejor política, más diálogo, tuvo que haber una operación cicatriz más efectiva.

 

– ¿Les afectó la inclusión en la campaña de personajes controvertidos como Jorge Castañeda y Rubén Aguilar?

 

–Todas las personas aportan algo bueno. Lo que sí faltó fue más PAN en la campaña. No veíamos en las conferencias de prensa a los panistas, tampoco se veían las banderas del partido en los mítines. Faltaron propuestas históricas de Acción Nacional.

 

Cortés Mendoza calificó a Anaya de excelente candidato, el más preparado y con más claridad de qué iba a hacer. Fue un buen abanderado en una mala circunstancia y con una fuerza política que no estaba completamente unida.

 

Ante el predominio de Morena tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, estimó que el blanquiazul tiene que reconciliarse internamente y convocar a la unidad de todos los que sean oposición, ya sean partidos o grupos de la sociedad, para que cuiden la democracia y las instituciones.

 

Ese va a ser el reto: ser un partido que si es necesario se ponga en resistencia y convoque a la sociedad a hacer lo propio, porque México no puede ir al populismo exacerbado y destructivo.

 

– ¿Si tuvieron tan malos resultados electorales, por qué quieren los anayistas seguir al frente del PAN mediante su candidatura? ¿No deberían haber renunciado?

 

–No ayuda a nadie que se vayan las dirigencias y, una acotación: soy Marko Cortés, y si me ponen algún apellido, soy panista.

 

– ¿No se asume como anayista? –se le inquirió a quien ha sido cercano colaborador de Ricardo Anaya en los años recientes.

 

–Soy panista de toda la vida. Trabajé y fui institucional, leal y amigo de Ricardo Anaya, quien me nombro coordinador parlamentario, pero antes estuve con (Gustavo) Madero, con Carlos Medina Plascencia cuando en 2005 quiso ser presidente nacional del PAN. Apoyé a Santiago Creel y a Felipe Calderón. Soy panista de convicción, de estar en las buenas y en las malas.

 

– ¿De qué manera se puede reconstruir esta fuerza política?

 

–El PAN requiere un rencuentro con nosotros mismos. Tomarnos de la mano, disculpar errores, pedirnos perdón si es necesario. bmj/m