Boletín N°. 5177 Presentan memorias de foros para la Evaluación de la CNDH, realizados en San Lázaro

26-02-2015.-

El diputado Ricardo Mejía Berdeja, vicecoordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, reconoció un cambio positivo en la actuación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en comparación con la anterior administración, que generó, dijo, “una crisis humanitaria que actualmente enfrenta el país”

Al presentar el libro con las memorias de los foros para la Evaluación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, realizados en el Palacio Legislativo de San Lázaro el 18 de agosto y el 29 de septiembre de 2014, el legislador destacó que estos fueron a raíz de que diversas organizaciones de la sociedad civil señalaron, de manera permanente, que el entonces ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, “era omiso para atender una serie de reclamos”.

Enumeró entre otros, los temas de los migrantes masacrados en San Fernando, la desaparición forzada de los estudiantes de Ayotzinapa, las agresiones a la libertad de expresión y el derecho a la información, al igual que a defensores de derechos humanos y a periodistas; asuntos de transparencia y rendición de cuentas; de violencia de género; el actuar de las Fuerzas Armadas; la tortura; medio ambiente sano y la trata de personas.

Ante esta perspectiva, indicó, era importante realizar un foro plural para evaluar los trabajos de la CNDH, de cara a la renovación de su presidencia.

En su presentación, Mejía Berdeja hizo un reconocimiento a los participantes de los foros, quienes con sus aportaciones ilustraron el momento actual de la crisis humanitaria que vive el país. “Denuncias de violaciones recurrentes a los derechos humanos que llamaron la atención y crearon la necesidad de contar con un auténtico defensor de los derechos del pueblo”.

Aseguró que esos foros no fueron en vano, porque incidieron no solo en una memoria documental, sino en el proceso de la renovación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

“Afortunadamente hubo un cambio de titular, con lo que se evitó la reelección. Creemos que de esta manera se puede inaugurar una nueva etapa de defensoría de los derechos humanos en el país”, dijo, al tiempo que reconoció una mayor apertura y autocrítica del ombudsman.

“Una disposición de mayor razonabilidad sobre la necesidad de enfrentar juntos los grandes retos que hoy tiene el país en materia de derechos humanos”, concluyó.

José Antonio Buendía Hegewisch, de la fundación Prensa y Democracia en México, dijo que en los últimos meses ha emergido en nuestro país un mapa de ADN vinculado con los derechos humanos, que al surgir nos pone en una situación aterradora.

Se refirió a los casos de Ayotzinapa y Tlatlaya, que pusieron de manifiesto la peor crisis de derechos humanos que ha vivido México en muchas décadas, y que dejó al descubierto “un enorme nivel de omisión, distracción y alejamiento de su propia naturaleza y funciones de la CNDH”.

Dijo que sería constructivo aprovechar la experiencia y las conclusiones en torno al actuar de la anterior Comisión Nacional y transformarlos en mensajes claros sobre el tipo de ombudsman que necesitamos.

Se pronunció por vigilar el cumplimiento de las recomendaciones del Comité de Desaparición Forzada de la ONU, en torno al caso Ayotzinapa, ya que se trata de un problema generalizado en el país.

Asimismo, señaló que para que la CNDH recupere la credibilidad pérdida en los últimos años, es necesario que asuma su compromiso. “Es una institución que tiene muchos recursos y goza de un presupuesto envidiable, pero sus resultados han sido a todas luces no solo limitados, sino fraudulentos”.

Por su parte, Miguel Moguel, de Fundar México, coincidió en que México enfrenta una crisis de derechos humanos, por lo que hizo un llamado a la CNDH para legitimar su actuación, rendir cuentas y, de cara al contexto actual, preguntarse cuáles son sus retos.

Además, dijo, debe buscar mecanismos efectivos para garantizar la protección de las libertades plenas y los derechos de los mexicanos.

Samuel Kenny, de la Fundación por la Justicia y el Estado Democrático de Derecho, comentó que en la anterior época de la CNDH, cuando se llevaron a cabo los foros, se generó una severa crítica a la institución, que aun siendo constructiva, fue considerada como un ataque.

Hasta el año pasado, refirió, la CNDH no era una aliada de la sociedad, incluso, había serias dudas sobre su compromiso con las víctimas. Citó como ejemplo el caso de 72 migrantes masacrados en San Fernando y 193 más, hallados en fosas clandestinas, en cuyos casos se detectaron deficiencias en el proceso de investigación y en la recomendación emitida por el ombudsman.

“Todavía seguimos en esto. Estamos en un juicio con amparo, que llegó hasta la Suprema Corte”. Sin embargo, reconoció, hoy se ve un gran cambio con el actual presidente del organismo. El hecho se demostró al momento de acudir a la sesión del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU, al lado de las víctimas y de la sociedad civil, lo que nunca antes había ocurrido”, concluyó.

Por su parte, Joaquín Narro Lobo, de la CNDH y a nombre del ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, aceptó que los derechos humanos siguen siendo uno de los grandes pendientes en México. Dijo que sin duda, este tipo de ejercicios, donde es la sociedad la que lleva la voz de lo que entiende por crisis de una institución y de derechos humanos, tiene un doble valor.

“En un momento en el que los derechos humanos están en situación de vulnerabilidad o incluso de crisis; donde se habla de una descomposición de lo que es la autoridad, se debe entender en su justa dimensión la actuación de la CNDH y su compromiso al lado del pueblo”.

Dijo que es compromiso de la CNDH y de su presidente, encontrar nuevos mecanismos para solucionar todos los pendientes. “Encontrar mecanismos para solucionar viejos pendientes, Digo viejos no porque ya tengan varios años, sino porque cuando las cosas caminan mal, el tiempo parece una eternidad”.

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