Boletín N°. 1925 Buscan instaurar en ley certificación de servicios médico-quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios
  • México, con bajo nivel per cápita de doctores en comparación con resto de países de la OCDE

 

 

  • Afiliados de sistemas de salud acaban comprando sus medicamentos con recursos propios

 

28-08-2016 El diputado Cirilo Vázquez Parissi (PRI) propuso reformas a la Ley General de Salud para incluir certificación de servicios médico-quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios, tanto para unidades médicas federales como estatales, con el fin de garantizar a toda persona la protección a la salud.

 

Además, la propuesta, turnada a la Comisión de Salud, establece indicadores que sirvan de base para la atención de los beneficiarios del Sistema de Protección Social en Salud.

 

“Los mexicanos somos testigos pasivos de hospitales que no cuentan con material de curación, pacientes convalecientes esperando tener acceso a una cama en sillas o camillas improvisadas en los pasillos y doctores rebasados que no ofrecen trato digno por carecer de una logística suficiente”, indicó el legislador.

 

Subrayó que según datos del estudio “Sistema Mexicano de Salud 2016”, elaborado por la OCDE, a pesar de que el número de médicos per cápita se ha incrementado en México, de 1.6 doctores por cada mil habitantes en el año 2000 a 2.2 en el 2013 y 2014, aún es inferior al promedio marcado que es de 3.2.

 

En relación con las ciudades más importantes, hay 5.5 médicos por cada 10 mil habitantes, siendo Ciudad Victoria la urbe con más médicos, seguida de Villahermosa, precisa el estudio.

 

“Vista así la certificación de hospitales no debe ser un proceso voluntario, sino un deber ético y jurídico para acreditar capacidades organizativas, equipamiento, infraestructura, atención, entre muchos otros aspectos que garanticen la calidad, y que sobre todo, validen altos estándares para los hospitales del sector salud”, sostuvo Vázquez Parissi.

 

Recalcó el llamado que hicieron miles de médicos el pasado 22 de junio en 82 ciudades, por la falta de abasto de medicamentos y mejores condiciones de seguridad e higiene para ejercer su profesión.

 

A ello se suma la movilización de 2014, que se viralizó en redes sociales con el hashtag #soymédico17 y de la que derivó un pliego petitorio cuya agenda posicionó algunos temas por atender como la relación médico-paciente, justa remuneración, internos y residentes, construcción de más hospitales públicos de Segundo y Tercer Nivel, además de un diálogo con los Poderes de la Unión.

 

De acuerdo con el Estudio de Satisfacción de Usuarios del Sistema de Protección Social en Salud 2014, los tiempos de espera por paciente para ser atendidos son de 86.4 minutos, tiempo superior a los 30 minutos que establece la Secretaría de Salud (SS) como parámetro de calidad.

 

En cuanto a la medición de satisfacción por surtimiento de medicinas, ésta es inferior en 15.7 puntos porcentuales respecto al estándar de la propia SS que es del 95.0 por ciento, lo que indica que los afiliados acaban comprando con recursos propios medicamentos que debiera surtirles su centro de salud.

 

Por otra parte, de 2013 al mes de mayo de 2016, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recibió 8 mil 498 quejas en contra de personal de instituciones públicas de salud, sin mencionar los centenares de denuncias penales que se contabilizan por negligencia médica en las entidades federativas.

 

“Tan solo para el año 2015, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico reportó 2 mil 4 quejas, siendo las principales inconformidades el trato médico irrespetuoso, la mala relación médico–paciente, errores en cirugías y el diagnóstico equivocado”, enfatizó.

 

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