Boletín N°. 2230 Piden que hipertensión pulmonar se incluya en Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos
  • Unos cuatro mil mexicanos padecen esta enfermedad; la mayoría, mujeres jóvenes y en edad reproductiva

 

 

  • No existe un diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos específicos es complicado y costoso

 

 

05-10-2016.- En el foro “Atención de la hipertensión pulmonar en el sistema de salud”, diputados y representantes de salud plantearon incluir esta enfermedad en el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, en virtud del alto costo de su tratamiento.

 

La diputada Maricela Contreras Julián (PRD) llamó a considerar esta enfermedad como un tema de alta relevancia en la agenda de la salud pública, pues requiere atención inmediata, ya que no se han evitado muertes por este padecimiento.

 

Consideró fundamentales las propuestas concretas para responder a miles de pacientes del país. “Es una enfermedad rara que se confunde con otras hipertensiones. Es catastrófica, grave, progresiva, incapacitante y potencialmente letal”.

 

Los síntomas ocurren hasta que la enfermedad ya se ha desarrollado, y son: dificultad para respirar, fatiga, desmayos y mareos. “No existe un diagnóstico oportuno ni tiene acceso a tratamientos específicos, lo cual incrementa los costos de su atención, debido a las necesidades de hospitalización y otros métodos propios de la enfermedad”, explicó.

 

Contreras Julián expuso que se estima, a nivel mundial, que esta enfermedad la padecen 25 millones de personas, y en México cuatro mil, “pero dado que no se diagnóstica oportunamente, no se sabe cuántas personas tienen hipertensión pulmonar”.

 

Es relevante que los profesionales de la salud, los pacientes y las asociaciones den a conocer esta enfermedad para tenerla como una prioridad. Causa muchos desastres económicos en las familias, por su alto costo de atención, razón por la cual se deben invertir más recursos, ya que se calcula en un millón y medio de pesos al año el costo de su tratamiento.

 

Afirmó que estamos frente a un grave problema de salud y se debe promover una atención integral y tratamientos adecuados. Propuso, además, declarar el 7 de mayo como el Día Nacional contra la Hipertensión Pulmonar, fecha de nacimiento de una paciente llamada Adriana, quien falleció por falta de atención oportuna.

 

Resaltó que esta fecha servirá para sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad, crear espacios de esperanza y hacer un trabajo que dé certeza para lograr una atención oportuna y mejor calidad vida para quienes viven con este padecimiento.

 

En el foro, la diputada recibió de un grupo de médicos una propuesta de Norma Oficial Mexicana, para establecer los requisitos mínimos que debe tener el Sistema Nacional de Salud, para estandarizar los procesos de diagnóstico, atención y tratamiento de los pacientes con hipertensión pulmonar.

 

Maricela Contreras se comprometió a gestionar con las autoridades competentes de la Secretaría de Salud una reunión para que los doctores hagan la presentación, así como buscar la inclusión de la Hipertensión Pulmonar en el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

 

Jesús Benítez Granados, supervisor médico de la Coordinación de Regulación y Atención Hospitalaria del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), afirmó que esta enfermedad tiene mayor frecuencia en las mujeres en edad reproductiva y se acrecienta en las embarazadas, además de que el costo del tratamiento es elevado.

 

Puntualizó que actualmente el Instituto tiene 300 pacientes con hipertensión pulmonar, quienes cuestan al año alrededor de 500 mil pesos por cada uno, lo que genera un gasto de 150 millones de pesos.

 

Los retos, dijo, son asegurar el acceso oportuno al sistema de salud de los derechohabientes, contar con la infraestructura necesaria para poder brindar una atención integral de la patología, garantizar el acceso oportuno de cada paciente con personal médico especializado y capacitado, y darle seguimiento específico.

 

Vinicio Mondragón Armijo, director general de Servicios Médicos y Urgencias de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, resaltó que es una enfermedad rara y multifactorial, y los principales medicamentos para su tratamiento son: bosentán, macitentán y sildenafil, y también requieren de oxígeno.

 

Añadió que del 2010 a agosto de 2016, en la CDMX se atendió a mil 4 personas con hipertensión pulmonar. El promedio de nuevos casos atendidos cada mes es de 18. Del total de enfermos, 954 están vivos y 50 fallecieron, y 322 son manejados con oxígeno terapia.

 

Por ello, llamó a contar con todos los elementos para hacer un diagnóstico oportuno y un seguimiento adecuado y tratar a los pacientes con los medicamentos conforme a su patología y enfermedad corresponda, así como mejorar los recursos para la atención de estos pacientes.

 

El jefe del departamento de Hipertensión Pulmonar y Función Ventricular Derecha del Centro Médico Nacional Siglo XXI, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Luis Efrén Santos Martínez, argumentó que este padecimiento es tan agresivo como el cáncer de estómago, pulmonar o rectal.

 

La sobrevivencia sin tratamiento es muy corta, 2.8 años a nivel mundial, y cuatro años en México, además de que existe un retraso enorme para su diagnóstico. La mayoría de los pacientes son mujeres, entre los 30 y 60 años.

 

Relató que en el IMSS se tienen 9 millones de pacientes por fisiología pulmonar e hipertensión pulmonar. En 2012, se atendió a 275 enfermos y para el 2015, la población se incrementó a mil 588. “Contamos con los recursos para hacer diagnóstico y tenemos el equipamiento; sin embargo, faltan acciones para dar mejor tratamiento a los pacientes”.

 

Julio Sandoval Zarate, subdirector de Investigación Clínica del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, de la Secretaría de Salud, afirmó que se cuenta con el Registro Mexicano de Hipertensión Pulmonar, para tener información de los pacientes, conocer cómo es la enfermedad en el país y la tendencia del tratamiento.

 

Precisó que este registro empezó en diciembre de 2015 y para agosto de este mes, ya se tienen a 433 pacientes. La mayoría mujeres jóvenes y en edad reproductiva. Un síntoma vital, es la falta de aire en el esfuerzo. “Deberíamos insistir que todo enfermo con esta sintomatología habría de ser considerado, por el médico, con hipertensión pulmonar; solo así podríamos llegar a un diagnóstico temprano y a mejores resultados”.

 

Hizo votos por tener una mayor concientización de esta enfermedad; centros de referencia de diagnóstico y tratamiento adecuado; acceso a nuevos tratamientos; mayor presupuesto, y buscar incluirla en el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

 

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